Implantes tecnológicos: una realidad muy cercana

9 de Abril de 2014 por Javi Pérez

Ya hemos hablado aquí de las Google Glass, de los Smartwatches y de otros dispositivos portátiles que nos permiten el acceso a servicios que estaban limitados a un uso más profesional. Sin embargo, hoy queremos explorar el nuevo peldaño al que tratan de escalar ciertos dispositivos que no se llevan puestos como un complemento, sino que van integrados dentro de nosotros: son los nuevos implantes tecnológicos.

Los implantes tecnológicos comienzan a ser una realidad. 

Últimamente, están apareciendo multitud de implantes tecnológicos de este tipo. Éste es el caso de la brújula interna Southpaw que ha diseñado el ingeniero Brian McEvoy y que se instala dentro de la piel, activándose si el usuario se sitúa de cara al norte. Otro de estos dispositivos es el Circadia, un micro-ordenador que se implanta en el brazo y envía mensajes sobre la temperatura corporal vía Bluetooth.

El uso de imanes y microchips es muy útil en este tipo de aparatos y otro de los pioneros en este campo, Rich Lee, ha diseñado unos imanes insertados en los oídos que permiten escuchar música mediante señales electromagnéticas, dando lugar a los primeros auriculares internos. Por medio de estos implantes, se pueden crear sensores con los que detectaríamos el calor, los campos magnéticos o, incluso, las señales Wi-Fi. Esto nos ofrece un mundo de sensaciones desconocidas que podríamos explorar y sentir por primera vez con estos dispositivos.

Aquí podemos ver el implante Circadia (¡no apto para sensibles!)

Por lo tanto, no son pocos los implantes tecnológicos que se están abriendo paso en el mundo de la biotecnología y que pretenden mejorar nuestra vida o, al menos, cambiar el prisma a través del cual vemos el mundo. El futuro que nos mostraba la película de “El Chip Prodigioso” cada día está más cerca y parece que el avance es imparable. Podemos ver las enormes ventajas de esta tecnología pero, también, nos queda cuestionarnos si, realmente, llenar nuestro cuerpo de implantes de este tipo conllevará daños colaterales que, ahora mismo, desconocemos. En realidad, los creadores afirman que utilizan materiales y formas que puedan ser toleradas por el cuerpo pero, ¿tú qué piensas? ¿Te sentirías a gusto con un microchip bajo tu piel?

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