Muerte al Crowdfunding: nuevo anteproyecto de ley en España

28 de febrero de 2014 por Eva Pinillos García

Un nuevo anteproyecto de ley del gobierno español permite acotar y regular los proyectos financiados por la nueva vía de financiación que se ha puesto tan de moda: el crowdfunding, financiación masiva o de suscripción.

El crowdfunding se define como la cooperación colectiva, llevada a cabo por personas que realizan una red para conseguir dinero u otros recursos, siendo Internet  la principal vía para financiar esfuerzos e iniciativas de otras personas u organizaciones. Si te gusta un proyecto como consumidor, inviertes dinero en él a través de la plataforma de crowdfunding que sea y si finalmente se llegar a fabricar, recibirás tu unidad. Para que se entienda:

crowdfunding

En el caso de la tecnología es muy común y nosotros nos declaramos fans incondicionales de la plataforma Kickstarter que alberga miles de proyectos que intentan financiarse por medio de esta vía. De hecho, os hablamos sobre varios proyectos en otros artículos anteriores: Play-i, robots para niños y EmoSPARK, consola Android que vela por tu felicidad.

Pues bien, esta vía de financiación se ve que no interesa al sistema capitalista y muy en concreto, al gobierno español y por eso intenta “matarla” mediante las regulaciones y multas que intenta implantar mediante su anteproyecto de ley: ¡Hasta 200.000 euros de multa! Os cuento más en detalle:

La financiación final de cualquier proyecto emprendedor se podrá canalizar de tres maneras distintas:

– Emisión o suscripción de participaciones de S.L

-Emisión o suscripción de valores (Bolsa)

– Solicitud directa de préstamos

En los dos primeros casos, la supervisión vendrá de la mano de la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) y en el otro caso, tendremos al Banco de España detrás.

Por si fuera poco, esta proposición de ley no aparece en la página oficial del Congreso, ni como proposición, ni como reforma. ¿Otra ley que pretenden aprobar “a escondidillas”?

La reforma consistiría, básicamente, en la limitación de recaudación máxima para este tipo de proyectos: un millón de euros.

Además, el Ministerio de Economía establece límites a las aportaciones de los proyectos de manera que ningún inversor pueda invertir más de 3.000 euros en el mismo programa o más de 6.000 euros en varios programas a lo largo de un periodo de 12 meses.

Por otro lado, a dichas plataformas se le exigirá tener un capital social igual o superior a 50.000 euros o un seguro de responsabilidad civil de un valor de 150.000 euros anuales.

Los incumplimientos de todo esto conllevarán multas que oscilarán entre los 25.000 y 200.000 euros

Ahora pensemos. Esta no es la idea del crowdfunding y lo saben. Precisamente los usuarios o emprendedores que optan por esta vía de financiación lo hacen porque no tienen suficiente capital para hacerlo de otra manera ni se pueden permitir el lujo de pedir prestado dinero al banco para luego realizar un proyecto que fracase a nivel comercial. Con el crowdfunding se puede ver realmente si un proyecto convence al usuario (en este caso se suele llegar al mínimo requerido para la comercialización del producto) o si no convence, a otra cosa mariposa.

Pero ¿qué pasa?. Pues muy sencillo, si se consiguen vías de financiación externas al Estado, como sucede con el crowdfunding, su sistema se derrumba. ¿En serio lo vamos a consentir? Debemos compartir esta información por las redes para que se entere todo el mundo. Así que, por favor, si lees este artículo, ayúdanos a difundir.

Fuente: El Confidencial

2 Comments so far. Feel free to join this conversation.

  1. Raúl 1 marzo, 2014 at 6:55 am - Reply

    Es increíble como tiemblan cuando su estado de bienestar, y solo el suyo (gobierno) puede cambiar. Conseguir dejar a los bancos a un lado y que la sociedad se organice para crear uniones sociales. Además de compartir, ¿Qué podemos hacer? ¿Alguna propuesta seria?

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